¿Qué ha pasado esta semana?
En inversiones, cuando hablamos de volatilidad pensamos en un mercado algunas veces errático, con movimientos fuertes, los cuales pueden ir en ambas direcciones y muchas veces sin lograr encontrar una tendencia clara.
Probablemente la frase anterior describa bastante bien lo que ha sido la semana pasada para las bolsas estadounidenses. Tomando como ejemplo al índice S&P500, tenemos que, de los 5 días de la semana, en dos se registraron alzas y en 3 bajas, pero lo más sorprendente se ve en las magnitudes, toda vez que el peor día registra una caída del 2,7%, mientras que el mejor día es un avance del 2,1%.
Como comentáramos en el “Observatorio Económico y Financiero” anterior, la explicación se encuentra en la elevada incertidumbre que en este momento domina los mercados financieros, con incipientes señales de desaceleración en Estados Unidos que llevan a que los inversionistas empiecen a descontar en el precio de los activos la posibilidad de una caída en la actividad de la principal economía del mundo. Si bien a nuestro juicio una recesión en Estados Unidos no es parte del escenario base, el mercado refleja sus preocupaciones en una confianza inversora algo deprimida. No obstante lo anterior, las fuertes alzas con que cerraran las bolsas el último día de la semana muestran que la expectación es grande y que los flujos de inversión pueden volverse positivos en cualquier momento en respuesta a determinadas noticias y eventos.
En relación con lo anterior, probablemente esta semana sea bastante clave para la manera en que el mercado se encuentra calibrando el escenario base para la economía estadounidense, en especial en el aspecto relacionado al futuro de la política monetaria. Lo anterior se debe a que los días martes y miércoles se llevará a cabo una nueva reunión de política monetaria por parte de la Reserva Federal. Además de la decisión respecto de la tasa de política monetaria (para la cual el mercado está bastante decantado en torno a una expectativa de mantención) y de la tradicional conferencia de prensa por parte de Jerome Powell, presidente del organismo, en esta ocasión tendremos una actualización del conocido como “dot plot”, conjunto de proyecciones realizadas por los propios miembros de la Reserva Federal para determinadas cifras, destacando la propia tasa de política monetaria o la inflación para el cierre de este año y los siguientes.
Pareciera que la Fed se encuentra en un modo “wait and see”, es decir, esperando a que se acumule algo más de información como para tomar alguna decisión más fundamentada. Y lo que necesita la Fed, entre otras cosas, es (1) más evidencia respecto de si las señales aun incipientes de desaceleración de la economía de Estados Unidos se transforman ya en una tendencia; (2) observar las repercusiones que puedan tener a nivel de actividad y de potenciales presiones inflacionarias las medidas que está adoptando el nuevo gobiernos estadounidense; y (3) la convergencia o no hacia la meta que pueda llevar la inflación en esta primera parte del año 2025, la que evidentemente podría verse afectada por lo comentado en el punto anterior. De este modo, las señales que pueda entregar la Fed, tanto a nivel de los dichos de Powell, como de las expectativas que entreguen sus propios miembros en el “dot plot”, podrían ser claves para la configuración del escenario base que maneja el mercado.
Teniendo lo anterior de telón de fondo, durante la semana pasada fue publicado el Índice de Precios al Consumidor en Estados Unidos durante el mes de febrero, cifra clave para analizar la marcha de la meta inflacionaria de la Fed del 2%. De acuerdo con lo informado, el IPC registró un incremento del 0,2% en el segundo mes del año, cifra que se encuentra por debajo de las expectativas previas del mercado que apuntaban a un avance del 0,3%. En el acumulado de los últimos 12 meses, el IPC suma un 2,8%, por debajo de las expectativas de un 2,9% y del 3,0% de la lectura anterior. Respecto del índice subyacente, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía, éste ha mostrado un alza del 0,2% en febrero, también por debajo de las expectativas de un incremento del 0,3%.
Al presentar una lectura mejor a lo esperado y volver a mostrar una convergencia hacia la meta del 2% de la Reserva Federal, las cifras fueron bien recibidas por los mercados, toda vez que podrían llevar a que la Fed tuviera algo más de espacio como para volver a considerar un escenario de recortes de tasas de interés. No obstante lo anterior, las cifras de los próximos meses, que podrían ya verse afectadas, o no, por las medidas del nuevo gobierno, serán trascendentales.
La reunión de la Reserva Federal no será el único evento de este carácter que tendremos esta semana. El día miércoles tendremos reunión de política monetaria también en Japón y Brasil. Por su parte, al cerrar la semana, el viernes, tendremos una nueva reunión del Consejo de política monetaria del Banco Central de Chile. Relacionado a esto último, para el lunes 24 de marzo está agendada la publicación del Informe de Política Monetaria (IPoM) del mes de marzo, el cual podría dar luces de qué esta observando el ente rector para la economía local, cuáles son sus proyecciones, y ver si es que podría indicarse algún cambio en el corredor de política monetaria, con lo que el mercado podría recalibrar sus expectativas para movimientos de la TPM en los próximos meses.
Finalmente, y dando seguimiento al análisis que todas las semanas realizamos del avance de la temporada de entregas de reportes corporativos de resultados trimestrales, en este caso para el cuarto trimestre de 2024, se tiene que ya han realizado su publicación 2.774 compañías de las 3.090 bajo cobertura. El balance hasta ahora señala que, en términos de crecimiento, hay un incremento en ingresos por ventas del 4,80%, cifra que se eleva hasta 12,33% en la última línea del estado de resultados, es decir en utilidades. Mientras tanto, respecto de la posible sorpresa relacionada a las proyecciones anteriores realizadas por los analistas, en términos de ventas, ésta es positiva y se encuentra en niveles del 0,83%, llegando hasta un 6,10% en utilidades.